Desde
muchos siglos antes de que se oyera hablar de conquistas y descubrimientos,
en Perúse ha cultivado el algodón orgánico con
pigmentación natural, inicialmente la planta era silvestre,
lugo fué desarrollada por las civilizaciones inca y pre-inca,
siendo la más antigua tradición de hilados y tejidos que
se conoce.
Más de una década de investigación étnica,
botánica y arqueológica del “Native Cotton Proyect
of Perú” ha permitido identificar diversas técnicas
campesinas utilizadas en las civilizaciones pre-colombinas para aprovechar
y organizar los recursos naturales para el cultivo del algodón
nativo. No ha sido realizada ninguna manipulación genética
ni biológica para la producción de este algodón.
La selección de la calidad de las semillas, los controles biológicos,
y los sistemas tradicionales de cultivo y regadío permiten obtener
una fibra de algodón natural en varios colores, desde el blanco
al beige, pardo, marrón, chocolate o verde, sin intervenir ningún
tinte o colorante en el proceso.
Está cultivado en pequeñas áreas por campesinos
rurales y comunidades indígenas en la costa y selva peruana.
La fibra de este algodón nativo es procesada hasta convertirla
en hilo. Estos hilados tienen la certificación EKO
del organismo internacional SKAL, que garantiza que
todo el proceso de cultivo, recolección y limpieza de la fibra
e hilatura se realiza, rigurosamente, siguiendo las pautas ecológicas.
Este algodón nativo con pigmentación natural, reduce la
polución química.
Las cantidades que se producen actualmente de algodón ecológico
son muy pequeñas si las comparamos con las del algodón
“convencional”, utilizado por la industria en general de
cultivo extensivo.
El cultivo de algodón convencional supone un 25% de los pesticidas
que se liberan al medio ambiente en el mundo y una inversión,
para los agricultores, de 3.800 millones de dólares anuales,
además de la contaminación genética (transgénicos)
que, según los informes, se estima en un 30% del total de estos
cultivos convencionales.
Lamentablemente mucha gente cree que una prenda hecha con algodón
crudo ya es ecológico, tan solo porque no lleva tinte, sin embargo
lleva toda la carga de pesticidas y fertilizantes químicos utilizados
en el cultivo, además de los procesos posteriores de recolección
e hilatura totalmente industriales y agresivos con el medio ambiente.